La Sonrisa De Ariadna Gutiérrez

Hay cosas que nos son dadas sin siquiera pedirlas; la belleza, por ejemplo, es una de ellas. Tú naciste con ojos almendrados, con pestañas espesas, con el pelo radiante y una boca de fresa; tú eres 1,80 de pura belleza. Pero eso es lo fácil, lo que nos viene de fábrica. Lo que más mérito tiene, es lo que decidimos, lo que elegimos ser nosotros mismos.

Tú elegiste, por ejemplo, estudiar hasta aprender tres idiomas y así contarle al mundo lo inteligente que eres. Tú te decidiste por el deporte y al practicar volleyball y salto alto, entendiste lo que significa retarte, superarte, lanzarte al vacío y ganar. En ese momento supiste que el esfuerzo, vale siempre la pena.

Ayer tuviste que elegir otra vez y te decidiste por la sonrisa. En el momento en que tu gran felicidad se vio empañada; te secaste las lágrimas, tomaste aire y nos regalaste otra de las tuyas: una brillante sonrisa. Por eso para nosotros, no hay cetro ni corona que valgan para darte el título que por derecho ya te ganaste; para Leonisa tú eres una reina de verdad.

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